Inexistencia

05.03.2018

No recuerdo la última vez que escuché ese nombre, si ese, aquel que solo aquellos inmersos en el ocultismo moderno conocen y lo usan para transferir señales de peligro. Una entrevista no puede ser nada malo, en especial si acabas de escapar del mercado y eres protegido por la capital.

Mi vida no es fácil, me gustaría negarlo pero no puedo, a esta corta altura pensarás que soy un exagerado, pero la esclavitud es algo que está muy lejos de nuestras manos. Hoy en día ver un esclavo es tan normal como respirar, lo que no es normal es que la víctima confiese ser un esclavo o que denuncie al menos el trato que recibe. Hay cosas peores que la muerte...y las he vivido.

¿Qué quiere el gobierno de mí? Una historia que vender para poder distraer el pueblo, pero eso no es lo que tendrán, ni un cuento de hadas. El mero hecho de pronunciar algo relacionado al tema de mi pasado simbolizaría mi posible extinción.

"La Paz Mundial, hay que salvar la Paz Mundial"...Para todos aquellos que dicen esas palabras ¿Al menos en algún momento de la humanidad hubo paz? No, no la hubo, las personas solo se enfocan en uno mismo, en dar la mejor cara aún y cuando esto significa ser lo peor. No podemos negar lo que somos, hay gente que dice ser fiel seguidora de la religión y todo eso, pero la verdad es que solo son farsantes que se cubren tras algo espiritual e incuestionable para mostrar perfección, pero ¿Qué quieren que les diga? La humanidad es una operación cuadrática

Asciende del abismo de manera progresiva para que justo en el momento que cree estar bien y se ha superado, descienda de manera brusca y caiga al horrible abismo del que no regresará.

Con peligro o sin peligro, el dinero lo mueve todo ahora, y eso es capaz de salvarme en este mundo asqueroso. Así que tomaré la entrevista y expondré a todos, pero no estoy del todo seguro. Sé cosas, muchas cosas, pero lo que aún me ata a declinar es que no pasé el suficiente tiempo sumergido en ese mercado como para saber quiénes lo lideraban. Logré conocer a gente importante que movía sectores, municipios, incluso empresas, pero esos son meros peces pequeños, los peces gordos son gente o más importante o que no son visibles para nadie, son personas fantasma, personas sin pasado, eso es lo que me da más miedo. Hubo muchas personas importantes que movían el mercado y que murieron por no tener la precaución adecuada.

Abro la llave de la regadera, dejo que caiga y espero a que se caliente. Cierro la puerta del baño, la verdad no sé porqué lo hago si vivo solo por lo tanto nadie puede verme, pero creo que es una de esas cosas sin sentido que hacemos todos por el mero hecho que nos acostumbran a ello. Me quito mi ropa a la vez que aprecio mis recuerdos tatuados en mi cuerpo...ha sido tanto el morado, amarillo, negro y verde lo que he visto que ya no recuerdo el color de la piel normal. Acaricio mis cicatrices a la vez que recuerdo quién y cómo las hizo...

Volteo al espejo del baño y sin darme cuenta empiezo a llorar, pero no es un llanto cualquiera, ni me parecía a mí mismo, parezco una pintura que retrata a la tristeza en su máxima expresión. ¿Cómo llegué a esta situación? Debí de irme al campo cuando pude, pero no, decidí estudiar comunicación y he aquí el resultado.

Meto la mano a la regadera para confirmar si está caliente el agua o no. Está caliente. Entro a la regadera lentamente, primero un pie, luego parte de mi torso, entonces el otro pie junto con el resto de mi cuerpo.

Dejo que el agua recorra cada rincón de mi cuerpo...siento como las gotas golpean mi espalda a la vez que otras se arrastran por mis piernas...siento que golpean mi espalda...siento que me arrastran de las piernas....

Empiezo a temblar ¿Por qué me afecta tanto una ducha? Es solo eso, una ducha. Pero sólo trato de engañarme, claro que sé la razón de mi actual estado: los recuerdos vienen a mí. Las torturas, los gritos, los golpes, todo viene y atormenta mi cabeza.

Trato de tomar el jabón para frotarlo con mis manos y asear mi cuerpo. Mis manos tiemblan. Todo esto es absurdo, nada de lo que he vivido me afecta, no fui víctima directa de los compradores...no me afecta...


Tengo un arma en mi mano derecha y un cuchillo en la otra, la señora frente a mí no deja de llorar y suplicar por su vida. Es de noche, y estamos aislados de la ciudad, nadie se enterará de lo ocurrido.

-Por favor...déjame vivir...al menos dime por qué me quieren muerta-dijo la señora.

¿Por qué la quieren muerta? La verdad no lo sé, que si me interesa, si, si me interesa, pero no debería. Uno nunca debe de cuestionar a los amos. Quité el seguro a la pistola.

-¡Te lo suplico!...¡Déjame ir!- dijo por última vez.

La sangre salpicó mi cara. Una vez hecho el trabajo llegará alguien más para limpiar todo, yo solo soy el Arma, no el Pintarrajo. Salí de la casa y caminé cinco kilómetros al norte, ahí me esperaría el Arranque en su vehículo para llevarme a mis amos.


Todo mi cuerpo titiritea, tengo mi cuerpo rodeado por mis brazos. Tengo sangre en las manos y en el torso, debo de quitarme esta maña, es absurdo que me siga arrancando piel de las costillas y los costados.

Tomo una vez más el jabón y lo froto con mis manos. Paso la espuma por tomo mi cuerpo, trato de tener cuidado en cada moretón...


Tengo unas granadas raras, una de fragmentación de francio, otra de nitrógeno, y otra de ácido fluoroantimónico. Sinceramente no sé la razón de estas armas, pero sí sé que esta vez mis amos me encomendaron una tarea grande con otros compradores. Estoy trabajando con gente que desconozco, la única persona que conozco es al Arranque que tenemos, de hecho somos como hermanos, nos apoyamos mutuamente.

Llegamos al lugar de destino, todos bajamos para entrar rápidamente al edificio ¿Para qué quieren tantas personas para matar a los alumnos de una universidad?


Termino mi recorrido y enjuago mi cuerpo. No puedo...no puedo con esto...


-Ay...¿Cómo es posible esto?...Mi mascota favorita no ha logrado hacerlo que le pedí, realmente me duele, pero eso amerita un castigo no crees-dice mi amo.

Solo....en una silla centrada en la oscuridad...indefenso.

-Señor...le juro que no era mi intención fallar, dí todo de mí, pero el Arma del otro...-paro sin palabras para seguir hablando.

-¿El otro qué?

-El Arma del aliado no hizo la guardia debida.

-Ese no es pretexto, tú nunca bajas la guardia...¿Verdad? Tú eres el mejor.

-Yo....

Sujeta mi mentón y lo levanta para verlo a la cara.

-Sabes...eres una gran Arma como para hacerte lo mismo que a los demás....

-Señor...le pido perdón.

-Si pides perdón es porque hiciste algo mal y lo sabes...caballeros, hagan lo que quieran con él hasta la próxima semana.

No grito porque sé que si lo hago el castigo será peor...no quiero estar con esos pervertido...no quiero estar con ellos...no quiero ser de ellos.

-Jejeje...serás nuestro pequeño juguete, sabes, estuvimos esperando meses para esto, realmente nos encanta saborearte- dijo uno de ellos.- Sentirás nuestros cuerpos dentro de tí, y no prometo que vaya a ser lindo, o al menos no para tí. ¡Compañeros, yo lo pido primero!

Esto es el infierno...no, el infierno es mejor.


Si no tomo esta entrevista nunca atraparán a esos tipos. Jamás saldrán a la luz toda esa escoria que ha maltratado a muchos como yo...jamás podré morir en paz. TEngo que exponer a Moarte.