Un jabón en un muro de siete mil millones de bloques

15.06.2017

"Todos bailaban, cantaban y sonreían alegremente, sin preocupaciones, llenos de alegría y placer.

Una de las ventajas de tener un ojo que todo lo ve es que con la suficiente determinación puedes llegar a ser el ser perfecto. Una de las desventajas de tener un ojo que todo lo ve es que existe una probabilidad de 99.99% de que tenga alguna fisura, por lo tanto puede que haya algunas fallas en la historia contada. ¿Efecto Mandela? Sí, creo que así le dicen ustedes.

Desde un inicio no había un desbalance en la filosofía universal, lo que sí estaba desbalanceado (y lo sigue estando) es la mente humana, es de las pocas cosas que están gravemente desbalanceadas, pero su extremidad en algún pensamiento es compensado con otro pensamiento de la misma especie, o simplemente, por otra criatura viviente.

Como ya había mencionada, todo era perfecto, pero entonces ¿Cómo llegó aquel desbalance? Simple, la respuesta es más simple e incrédula de lo que muchos podrían creer. Lucifer junto con algunos "ángeles" apostaron a que si creaban un ser con libre albedrío y mortal, este sería disfuncional, ante esta propuesta, "Yavé" acepto, sin embargo uno de los ángeles propuso que se crearan dos frutos, ambos prohibidos y estos serían -más llamados en un futuro como- "El fruto prohibido de la verdad" y "El fruto prohibido de la vida eterna", a lo que se aceptó.

Una vez creado ese ser, Yavé decidió mencionar que era altamente prohibido comer del fruto de la verdad y el fruto de la vida eterna, entonces los humanos decidieron no comer de ambos frutos, pero Lucifer quiso "divertirse" un poco, así que engañó -aparentemente- a la mujer para que esta a la vez engañara al hombre y, una vez cometido esto el desequilibrio entre el bien y el mal comenzaría.

Para ese entonces Yavé estaba orgulloso de su creación, y saber que había sido totalmente destruida lo hizo enojar, y fue esa explosión de sentimientos lo que hizo que adquiriera un nivel de poder similar al de Buda, siendo un ser casi todopoderoso, luego, y con una buena razón, desterró a Lucifer junto con todos aquellos que estaban de su lado. Él creó el Cielo, el Infierno y el Limbo. Buda trató de hacer que Yavé conectara el Cielo con el Nirvana, cosa a la que Yavé al principio declinó, pero al final accedió.

Ah... ¿Qué puedo decirles al respecto? Yo solo soy un niño, solo soy un espectador, un par de ojos entre otros siete mil millones de pares de ojos, yo al igual que todo, solo estoy aquí para ver y ser cómplice de todo lo que ocurre. Como muchos, quiero hacer un cambio, pero díganme ¿La gente hará caso a un niño "loco" que tiene un ojo que todo lo ve, vive con una cabra que cuando está de buen humor está blanca y cuando está de mal humor se pone negra, eso sin olvidar que está enamorada de un cordero? No, claro que no, y mucho menos si se enteraran que mi videncia se debe a que mi padre era un nigromante.

La historia suele ser deformada en muchas ocasiones, por ejemplo, mis tías aman ese estudio de la cronología que menciona casi todos los hechos importantes que han sucedido en el transcurso de los siglos, y aun así tienen muchos desacuerdos cuando se trata de historia: una cree que los primeros en llegar a América fueron los nórdicos, y la otra cree que fueron los españoles; una cree que Napoleón Bonaparte era enano, y la otra cree que el mismo personaje era alto.

Lamentablemente nada en este mundo tiene sentido, muchos dirán que sí, pero yo les diré que no, no la tiene. Como personas tenemos propósitos, pero son con el objetivo complacernos o complacer a alguien más, lo que significa que de alguna u otra forma es dejar una marca, pero a final de cuentas todo desaparecerá, llegará un momento en el que Yavé o Lucifer o algún otro ende decidirá destruir todo, o lo haremos nosotros mismos (que en mi opinión es lo más probable), y eso no tiene sentido, y por alguna extraña razón aun queremos cumplir esos propósitos, tal vez sea porque si lo hacemos lograremos sentir esa sensación de placer y orgullo al menos por un pequeño momento, y eso, si tiene sentido, querer sentir algo que nos complazca durante nuestra relativamente corta vida.

Si tu meta es encontrar un huevo dorado protegido por un gigante que vive en un castillo mítico arriba de una nube y la única forma de llegar es plantar frijoles mágicos, entonces hazlo, ese placer valdrá más que no sentir algo en la vida."

-De acuerdo- dijo el huevo dorado.-Me gustó mucho que reflexionaras acerca de la existencia y "eso" del balance. Creo que en general mereces un... ocho sobre diez.

-¿Un ocho sobre diez? Por favor, Lok no paga tanto para que yo reciba este tipo de menosprecio, no se quiera sentir superior solo porque usted es un huevo dorado que enamora a las mariposas y no necesita que lo aseen porque tiene una rosa del amor derramando savia encima suyo...Yo me largo-respondí con amargura.

-¡No! ¡Alto! No te vayas...

No alcanzo a terminar todo lo que quiso decir cuando yo salí de ese maldito cuarto. Cuando salí me encontré con un pasillo negro y oscuro lleno de enredaderas en el techo y algunas zonas de la pared, también había alguno que otro escarabajo de diversos colores, tantos que pareciera un destello de arcoíris. Empecé a caminar hacia la derecha de una manera lenta, ya que en aquel lugar asechaban muchos peligros y se corría un gran peligro (corrección, se sigue corriendo un gran peligro aun en la actualidad) que podría hacer que murieses antes de que te des cuenta.

Seguí caminando por ese oscuro camino, y justo antes de llegar a unas escaleras -que a lo lejos no se distinguían por las sombras- logré sentir una presencia de sed a sangre, eso me tensó la piel como nunca antes, jamás en el pasado había logrado sentir una presencia tan fuerte y determinada, y menos dedicada a matar. Asustado corrí a la pared de mi derecha y abrí las enredaderas, encontrándome así con una puerta de madera que tenía una chapa de plata, giré la chapa pero en ese instante sentí una mano en mi hombro e inmediatamente empujé la puerta, me puse en posición en cuclillas y penetré en la habitación de un solo impulso, por consiguiente cerré la puerta con mi pierna izquierda, lo que más me sorprendió es que esto lo hice en menos de dos segundos.

Al entrar me encontré en un cuarto pequeño, solo había una luz que provenía de una llave dorada del tamaño de mi torso, delante de ella había una mesa pequeña de té y dos brujas sentadas a sus respectivos lados: la bruja que estaba a mi izquierda era de piel morena, delgada y tenía un vestido rojo que destellaba una luz amarilla del vientre, y los pelos de la bruja flotaban; la bruja de mi derecha tenía la piel blanca casi gris con un vestido negro en el que se reflejaba el destello amarillo del vestido rojo, y los pelos de la bruja flotaban.

-Sabemos lo que necesitas-dijo la de vestido negro.

-Y podemos hacer realidad lo que quieres-respondió la de vestido rojo.

-Sé cómo terminará todo.

-Ella lo sabe.

-No puedes mentirnos- en ese momento elevó su mano izquierda creando un pentagrama azul en el aire y luego lo lanzó a la zona en la que me encontraba parado.- Miente y sufrirás las consecuencias.

-¿Por qué hacen esto?

-Porque queremos algo que tienes.

-¿Qué cosa? Se las daré, siempre y cuando sea algo sin importancia.

-Cariño, no queremos lanzarte un hechizo, si quisiéramos, ya lo habríamos hecho.

-Entonces... ¿Aquella cosa es de ustedes?

-Muy inteligente de tu parte pequeño, no cabía la menor duda de que eres el indicado.

-¿Indicado para qué? Solo vayan al grano.

-Veras, no es tan fácil como lo haces sonar, queremos algo incapaz de adquirir una forma material.

-¿Mis pensamientos?

-No, pero se acerca.

-Oh...no...no, no, no...Oh no, no les daré mi alma.

-Solo piénsalo por un momento, eres un prodigio en lo que sea que hagas.

-¿Y eso qué?

-No estás haciendo lo que te pedimos.

-Da igual.

-¡No!- entonces cayó una descarga sobre el chico.

-¿Es enserio? Eso no me afecta, yo me largo-y el chico salió por la puerta para seguir por su camino.

-Perdónanos Lok, tratamos, pero el Armagedón se acerca, y esta vez más fuerte.